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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lo que nos merecemos

En 1999 inició su andadura CNN+, el segundo canal de 24 horas de noticias español, y el primero privado. Desde el primer momento intentó mostrarse como referencia informativa, ajena al control del gobierno y buscando siempre la independencia y la rigurosidad en sus noticiarios.

Naturalmente, tenía su línea editorial, ningún medio de comunicación del mundo es completamente independiente, pero era una línea no seguida ciegamente, intentando anteponer siempre la información a la búsqueda de un rédito beneficioso. Unos dirán que lo logró ampliamente, otros en cambio opinarán que las noticias las dictaban desde los despachos y no desde la redacción. Esa es una cuestión privada de cada uno.

Consiguió lo que se proponía, tener una imagen seria e independiente, pero lo que nunca consiguió fue su viabilidad económica. Desde el primer momento era deficitario. Y sin embargo, se mantuvo en antena durante once años. Hasta que, tras la fusión entre Cuatro (la cadena generalista de Prisa, el grupo que producía CNN+) con Telecinco hizo que el aspecto económico primase sobre la calidad o el prestigio, lo que suponía la desaparición del canal de noticias.

El final de emisión se produjo en la medianoche entre el 28 y el 29 de diciembre de 2010, sin que, por desgracia, fuera una inocentada, aunque viendo el resultado lo parece:



En el minuto 2:34, se ve cómo el canal de noticias pasa a ser el canal de Gran Hermano, un reality show de entretenimiento zafio y vacío. Sensacionalismo puro y duro.

Luego protestaremos por las reformas educativas y la calidad de la enseñanza. Nos quejaremos de los políticos que nos gobiernan y de los banqueros que nos roban. Clamaremos porque nuestro jefe nos explota sólo para ganar un poco más.

Nos quejamos, pero a la vez lo fomentamos viendo estas cosas en lugar de información útil y que da que pensar.

Nos quejamos de la sociedad que estamos construyendo. Pero seguimos construyéndola así. Tenemos lo que nos merecemos

domingo, 21 de noviembre de 2010

Lavando más blanco

Aún no sé qué pasará en un futuro próximo con la publicidad en televisión. El aumento de oferta de canales, la especialización de temáticas y la fragmentación de la audiencia hará que, por narices, el mercado tenga que cambiar. ¿Qué habrá más anuncios para compensar la bajada de precio del espacio? Puede. ¿Qué habrá más cortes publicitarios y menos anuncios en cada uno? Quién sabe. ¿Qué eliminarán los anuncios totalmente? Eso no… ni la vejiga ni el estómago lo aceptaría.

El caso es que actualmente hay mucha publicidad en televisión (y en las calles y en internet y hasta en las cosas que no son gratis). Tanta, que a veces parece que estamos viendo anuncios que cortan para poner trocitos de película. Sobre todo en algunos canales privados.

Los anuncios intentan vendernos algo. Para conseguirlo, han de convencernos que queremos o necesitamos lo que nos ofrecen. Así que nos dicen que sus productos son mejores que los de la competencia.

Coches más rápidos (cuando en España no se puede circular a más de 120 Km/h), con mejor diseño o más seguros (hay una guerra de siglas que ya nadie entiende). Productos de alimentación más sanos o que nos ayudan con ciertos problemas (¿cuánta gente ha dejado de cagar para ir a tener su ”momento all bran”?). juguetes más divertidos, fragancias que te hacen irresistible, mil y un productos que te harán subir unos cuantos peldaños en la escala social… Y, por supuesto, productos de limpieza que lavan más blanco, o mantienen mejor los colores.

A mi los anuncios de detergentes me parecen muy divertidos. Están muy estereotipados, hasta el punto que debe ser de los pocos campos donde han desistido de intentar ser políticamente correctos. Durante medio siglo, los anuncios han sido (salvo escasas excepciones), muy similares, lo cual sorprende en una sociedad que ha avanzado muy rápidamente.

Siempre que sale un nuevo modelo de detergente, es el producto definitivo, que produce una blancura perfecta (“más blanco no se puede, decían hace treinta años”). El producto anterior dejaba un tono amarillento que demostraba su falta de saber hacer. Claro que el siguiente detergente que sacaban, demostraba que este blanco insuperable sólo era un amarillo muy clarito.

Cada vez inventaban algo nuevo que justificaba esas palabras. Hace años, el detergente se vendía en grandes cubos que después los pequeños usábamos de asiento o de tambor. Después llegaron a la miniaturización, productos concentrados que con menos peso, eran igual de efectivos, o incluso mejores. Más tarde, empezaron a añadirles ingredientes milagrosos. Para que la gente se lo creyera, tintaron parte del detergente para que el producto “milagroso se viera”. Después llegó la moda de meterlo directamente en la cuba, las pastillas compactas para no manchar, y los productos líquidos y en gel. Más tarde llegarían otros productos milagrosos como la lejía que no es lejía o el oxígeno activo. Ahora me dicen que hay unos cristales que dejan el oxígeno activo a la altura del betún.

Todo más cómodo, todo más avanzado, todo limpia mejor.

Hasta que llegó un día y en un anuncio nos dijeron que todo eso estaba muy bien, pero que lo que de verdad funcionaba, era el jabón de Marsella que usaba la bisabuela.

Así que después de medio siglo de avances, hemos acabado usando el mismo producto que hace cien años.

Me encanta el progreso

viernes, 12 de noviembre de 2010

De Princesas y Princesitas

Soy republicana por convencimiento y con convicción. El ciudadano Juan Carlos, como diría mi admirada Pilar Rahola, me merece el mismo respeto y la misma simpatía que el vecino del quinto y ya aviso que esta última es más bien poca.
Por no ser no soy ni Juan carlista, termino que últimamente vengo oyendo muchísimo y que viene a decir que de monárquico se es más bien poco, pero que Juan Carlos cae muy bien. He llegado a leer declaraciones de una actriz, Marisa Paredes, que se declaraba Republicana y Juan carlista .No acabo de entenderlo (que se sea Juan carlista pero no Monárquico y menos que se sea Republicano), pero vale aceptamos pulpo como animal de compañía.

Recuerdo cuando se hizo oficial el noviazgo de Felipe con Letizia. Hablaba yo con una antigua amiga (antigua no por años, sino porque esa amistad ya caduco cual yogurt) quien me decía que a ella no le gustaba la elección, que era una plebeya divorciada. Vaya Sacrilegio!
Y cuando yo le respondía que a mi me daba lo mismo con quien decidiera casarse Felipe, me recriminaba que a fin de cuentas esa señorita iba a representarnos a todos los españoles. Ah no, amiga, eso si que no, a mi no me representa en nada y para nada, que yo de Familia Real no uso (y me calle que de otras cosas de las que había dicho tampoco).
No lo entendía, no entraba en su hueca cabecita que no me sintiera representada por esa familia tan chupi guay que habita en el palacio de la Zarzuela, llegó a decirme que es que me lo miraba mal. Si mal lo miro, ya que cuando lo hago solo veo una panda de chupópteros que viven a expensas del pueblo, pero eso también es una visión muy mia.

Pero a lo que realmente iba. Si ya de entrada no soy monárquica, y todo lo que huele a tan rancia institución me da urticaria, no queráis saber lo que me produce que a una mindundi de tres al cuarto se le de el apodo de “Princesa del Pueblo”. Y no, esta vez no hablo de Letizia, de quien también se dijo que lo era (o se dice aun no lo se), al ser una persona que de él proviene y quien a fin de cuentas si lo es, al menos del pueblo que así lo sienta.
Hablo de la verdadera, de la auténtica, de la sin par (por suerte)... Belén Esteban. La persona con menos “saber estar” que he visto en mi vida. La persona más barriobajera que se ha sentado en un plató de televisión... esa que vemos a todas horas y en todos los programas habidos y por haber.
Ese personajillo al que llevamos aguantando, la friolera de diez años, invadiendo nuestras pantallas día si día también. Ese fenómeno sociológico digno de estudio. Fenómeno si que es, lo de sociológico lo pondré en cuarentena. Y digna de estudio también, seguro que nos da alguna pista más que los restos hallados en Atapuerca.

Ya podéis deducir lo bien que me cae el personaje en cuestión. Y no es nada personal contra ella, ni mucho menos. A quien no soporto es al personaje, que no a la persona, principalmente porque a la segunda no la conozco de nada y no soy nadie para opinar sobre ella. Pero del personajillo en cuestión tengo todo el derecho a opinar, criticar o lo que me salga de la peineta, que por eso está en la palestra.

Al grano, estaremos de acuerdo que si en programas y platós televisivos no se le hubiera dado la importancia, excesiva, que se le ha dado, la moda “Esteban” hace años que hubiera caducado. Pero Belén es rentable, Belén es audiencia y alta muy alta, y ya habíamos comentado que el Share es lo que manda en esta vida, lo demás – léase la integridad psicológica del pobre telespectador – importa poco por no decir nada.
Belén vende y como vende hay que sangrarla hasta que no quede ni una gota. Y en ello está Tele cinco, su cadena.

No contentos con meternos a la Esteban hasta en la sopa, van y se sacan de la manga todo un documental, que se estrena en primicia en los cines Palafox de Madrid al más puro estilo de estrella Hollywood, y que semana después nos enchufaron en la susodicha cadena en dos entregas.
El documental en cuestión lo titulan, como no, “La princesa del pueblo” titulo del que la de San Blas se siente orgullosísima. Un equipo de más de 20 profesionales entre psicólogos, sociólogos, escritores, publicistas, filósofos, políticos y periodistas analiza en él las claves que han convertido la vida de la colaboradora en un fenómeno mediático.
No contentos con todo ello, nos dan a entender que la de San Blas podía presentarse a las elecciones y ser la tercera fuerza más votada del país. Solo de pensarlo me dan ganas de declarar la República independiente de mi casa (gracias Ikea por tan logrado slogan)
Amén de tener la desfachatez - y repito que lo mio no es la monarquía ni de lejos, pero hay cosas que claman al cielo – de compararla con Letizia Ortiz.

Debe ser que hemos entrado en pre campaña (las elecciones a la Generalitat de Catalunya son el 28 de este mes) y solo de pensar que podía votar al partido de la Esteban me pone enferma. O que cada vez que pongo la tele tengo que ver a la Esteban con sus chabacanerías y sus comportamientos fuera de tono... o que estoy ovulando, no lo tengo muy claro, pero el caso es que empiezo a estar cansada de tanta princesa del pueblo y me da por gritar a los cuatro vientos que soy republicana.

Si ya nos lo decían “Spain is different”.


viernes, 29 de octubre de 2010

De Audiencias y Programaciones

Añoro la época n que el TP era quien nos decía que podíamos ver cada noche. Y no porque la revista haya desaparecido, no, que la revista sigue editándose puntualmente cada semana e incluso tiene su página web .
La culpa de esa añoranza la tienen las audiencias, o mejor dicho la guerra que se llevan entre manos las dos grandes cadenas privadas de ámbito nacional. Antena 3 y Telecinco. Se que hay más, pero en la guerra por la audiencia tanto Cuatro como La Sexta, juegan en otra liga.

Vamos a centrarnos pues en las dos grandes protagonistas.
Ambas luchan a diario y en cada franja horario por tener el mayor share o lo que viene siendo lo mismo, la mayor audiencia. Ello les lleva a competir en todo y por todo. Que una tiene en pantalla y en prime time al marido de la princesa del pueblo pues la otra tiene a la supuesta amante del marido. Que la una se lleva de calle al jardinero del sobrino del tío del vecino de la Pantoja, la otra no se queda atrás y tiene a la peluquera de la hermana del primo de otro vecino de la Pantoja. Y así sucesivamente.

Pero no solo en audiencia compite, no. Las dos son fábricas de series nacionales que emiten los mismos días y a las mismas horas, vale eso también es para ganar en audiencia. Si es que al final todo nos lleva a lo mismo.

Pero la traca final, por el momento, ha sido esta semana en la que estamos.
Llevamos días viendo como una y otra anuncia dos de sus series estelares. Telecinco ataca con una miniserie, formato al que parece esta abonado últimamente, sobre la relación de los Príncipes de Asturias. Antena 3 contra ataca con una serie de larga duración, Hispania.

Ambas, iban pasando trailers de las mismas y poniendo el cartelito de “próximamente”. de repente Telecinco anuncia que el próximo miércoles ( el pasado miércoles 27 de Octubre) se estrenaba la tan anunciada mini serie “Felipe y Letizia”. Desconozco si Antena 3 anunció ese mismo día el estreno de su serie, pero el caso es que al siguiente avance de T5 vemos otra vez el “próximamente”. No habíamos quedado que era el miércoles? Pues va a ser que no.
Así seguimos unos días.... total volver loco al telespectador es parte de la gracia, no?

Contra todo pronóstico Telecinco decide dar un día de vacaciones a su serie estrella, CSI, y estrenar la serie el lunes 25 para terminarla el miércoles 27. Nada de todo eso es normal, Primero que saquen CSI es casi impensable, segundo este tipo de miniseries de dos capítulos suelen durar dos semanas, no dar los dos en una misma.

Antena 3 no va a quedarse atrás y estrena “Hispania” el mismo día y además sin cortes publicitarios. Temerarios son, por dios. Pero estamos hablando de una serie de larga duración con lo cual esperamos un capítulo semanal, no? Pues no, resulta que el miércoles se emite el segundo capítulo de la misma.

Que Antena • no hace cortes? Telecinco hace solo dos y de corta duración, inaudito en una cadena donde se ven más anuncios que programación.
Altruistas que son ambas cadenas, puede pensar más de uno. Pues tampoco es eso, ni tan solo lo hacen en beneficio del sufrido telespectador. La explicación es mucho más mundana que todo eso, sino ingresan no pagan multa por contraprogramación, ganamos todos.

Y una vez emitidas ambas series, de las cuales no he visto ninguna, sólo queda ver que han dicho los medidores de audiencias. Leas donde leas, mires donde mires, esta vez el gato al agua se lo lleva Antena 3. Ha ganado en audiencia.
Claro que si hacemos caso a lo que dice Telecinco no es así y la historieta de amor entre los Príncipes de Asturias ha ganado por goleada.

Nos toman por tontos? Yo creo que si.